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Los centros comerciales de Kyoto

La primera vez que visité España me sorprendió la cantidad de centros comerciales que había. me encantaba el concepto: llegar en coche, tener un cine, cafeterías, restaurantes (normalmente no muy buenos), un supermercado, etc. Todo era comodidad. Y sobre todo, me sorprendía el número de centros comerciales que había con muy poca distancia entre ellos.

Cuando volví a Japón, comencé a pensar la razón por la que nosotros no tenemos tantos centros comerciales. Las razones son varias. No es tan habitual tener coche propio porque no podemos aparcar en la calle. Para tener un coche propio, también tienes que tener una plaza de parking. Por lo general, nos movemos en tranporte público y en bicicleta. Pero la razón más importante, es que creo que tenemos una versión muy particular de los centros comerciales: son calles techadas que ofrecen practicamente las mismas alternativas que vuestros centros.

A continuación, os muestro algunas fotos de uno de ellos. Tenemos decenas repartidos por toda la ciudad. Este no es el más grande, ni el más bonito, pero es al que suelo ir. Como veis, es muy fácil llegar, tanto en tren como en bicicleta. Incluso las personas e avanzada edad pueden acceder porque suelen tener bicicletas electricas. El radio de atracción es más o menos 2-3 kilómetros a la redonda, y teniendo en cuenta que están en una zona muy poblada, esto puede significar una población potencial de más de 80.000 personas.

Respecto a la oferta, es muy similar a la vuestra. Fresco es algo parecido a Mercadona, Softbank es vuestra Telefónica, Mos Burger es como Pans&Company,  el local con el cartel de Center (un Pachinko) es similar a los locales de apuestas deportivas, etc.

¿Cuales son las principales diferencias? Creo que nuestros centros tienen una oferta gastronómica menos estándar. Es cierto que en este, por ejemplo, hay un McDonalds, un KFC o un Costa Cafe. Pero además, hay más de una veintena de restaurantes no franquiciados que ofrecen comida típica japonesa. Muchos de ellos son de bastante calidad y a un precio aceptable.

Otra de las grandes diferencias, es que casi todas estas calles techadas suelen tener en la calle anexa uno o más de un santuario. Son calles con mucha historia comercial  que en el pasado albergaban a comerciantes que querían rezar antes de entrar a trabajar. ya no hay casi nadie rezando, pero sí son un pequeño lugar de paz y harmonía.

Me gusta cómo mis calles comerciales han sabido adaptarse a los tiempos y son capaces de ofrecer una alternativa comercial llena de historia y encanto.

 

 

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