Communication

Las guerras del cava

Muchos coincidiremos en que el anuncio de Freixenet es desde hace tiempo uno de los signos que avisan de la llegada de la Navidad.

Desde 1977 se anuncia cada año en estas fechas con gran inversión publicitaria. Sus anuncios, protagonizados por un famoso, se convirtieron en un símbolo navideño más, como es hoy también el anuncio de La Lotería.

No los mejores en calidad, pero si en cantidad, los dos gigantes del cava, Freixenet y Codorníu, han chocado varias veces durante los últimos 20 años, una guerra prolongada y muy negativa no sólo para los contendientes, sino para la imagen del cava en general, especialmente en los años 90, donde  hubo una encadenación de graves acusaciones; Codorníu denunció que su rival había estado, durante más de 20 años, “adulando” a los políticos con suministros gratis de cava para las campañas electorales, y consiguiendo a cambio favores, contactos y facilidades que Codorníu no obtenía. También se extendió el rumor de que Freixenet no respetaba los mínimos de reposo en botella del cava, que tenía que ser 9 meses. A su vez, Freixenet divulgó que la uva usada por Codorniú no era la permitida por los estándares del cava, y que además le había copiado su botella exclusiva, la de cristal blanco esmerilado «Carta Nevada», que ellos habían introducido en el mercado por primera vez.

Tras años de juicios y multas a ambas  partes, la guerra acabó en 2006, cuando Codorníu pagó la compensación económica que debía a su rival y le entregó los dos millones de botellas blancas que almacenaba sin poder usar debido a la decisión judicial de que esa botella tenía que seguir siendo característica de Freixenet.

Los portavoces de ambas compañías sabiamente evitaron hacer declaraciones, evitando hacerse los “ganadores” o “perdedores”  y silenciosamente firmaron la paz, tras unos  años en que estas guerras internas perjudicaron gravemente la imagen de  la industria del cava catalán en general poniendo en duda su integridad a la hora de respetar los estándares de producción y calidad.

Foto: Cyclonebill

 

Have your say